NUEVOInformación importante sobre los cookies de nuestro sitio web. Descubrir.AQUÍ AHORA.

En caso de no hacer nada, se darán por aceptadas las cookies.

Cerrar

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

Infórmate de todas las novedades y promociones de Vichy

  • research
  • Points de vente
  • newsletter
  • Mi piel

Slow food: una tendencia en alimentación saludable en alza

Nacida para luchar en contra de la globalización del “Fast Food”, esta nueva forma de relacionarse con los hábitos alimenticios y redescubrir los sabores; busca volver a los orígenes y promete volverse la nueva estrella de la cocina.

En el mundo actual estamos acostumbrados a vivir apurados. Las tecnologías y las comunicaciones hicieron de la inmediatez uno de los valores más importantes de la modernidad. Frente a éste panorama, cientos de negocios basaron su estrategia en la rapidez para lograr el éxito. Sin embargo, en un mundo cada vez más acelerado, nació una tendencia que viene a romper con las estructuras: el Slow Food.

Éste tipo de alimentación nació en Italia como reacción a las cadenas de comidas rápidas, o “fast food”. Es por eso que este movimiento propone otro tipo de experiencia relacionada con los sentidos, el conocimiento, y el placer a la hora de sentarnos a la mesa.

Alimentarse en el sentido de Slow Food significa comer con atención, en especial valorando la calidad; teniendo en cuenta la procedencia de las materias primas y el modo de cocinarlas.  De ésta tendencia surgió un movimiento a nivel mundial, que promueve la lentitud en la comida, los productos naturales, las recetas locales, y el deleite en el sentido del gusto, sin apuro.

En el año 2004, la FAO reconoció a la organización Slow Food de forma oficial e instauró una relación de colaboración. El fin del movimiento es distinguir a productores, procesadores, comerciantes y gastrónomos que trabajan para comercializar este tipo de alimentos. Además, junto con su fundación para la biodiversidad, trabajan en pos de la conservación de la variedad de plantas cultivadas y animales de consumo. Y es que lo Slow tiene mucho que ver con la sustentabilidad.

Éste estilo de consumir alimentos se basa en tres pilares fundamentales: el alimento debe tener buen gusto, ser producido de manera limpia, y los productores de ese alimento deben recibir una remuneración justa. Además, los consumidores son co-productores; es decir que todos tenemos que saber cómo se producen nuestros alimentos y apoyar a los productores locales. Por último, se afirma que todos tenemos derecho al placer y a la responsabilidad de proteger la cultura que hace posible dicho placer.
Ahora que ya sabes más de esta nueva tendencia alimentaria, ¿Te animas a probarla tú también?

Nuestro producto icónico

Lo más leído

go to top
loading : 0,453 sec